Aveneu Park, Starling, Australia

Introducción y sabor. Los seres humanos consumimos

Introducción

A través del tiempo los avances tecnológicos
han dado a la población la posibilidad de jugar a ser dioses. En este caso la
biotecnología ha atribuido al ser humano la creación de muchas especies
hibridas, los científicos genéticos han creado muchos avances en los cuales han
logrado insertar ADN de una especie o de alguna bacteria en otra especie para
así lograr una especie más resistente, fuerte, grande. Este es el caso de los
cultivos transgénicos, donde semillas tradicionales son implantadas con ADN
exógeno, es decir de una especie distinta a la suya, de otras más fuertes, de
antibióticos, insecticidas y otras resistencias. El producto de esta mezcla
genética son las semillas con ADN modificado, las cuales llegan a ser mucho más
duraderas en comparación con las semillas tradicionales. Mientras estas crecen
son casi imbatibles por plagas y no tienen necesidad de tener otros químicos
para evitar que mueran o  sean atacados
por insectos o bacterias, y ya cuando el producto es cosechado este igual será
más resistente, se supone un mejor color, tamaño y sabor.

We Will Write a Custom Essay Specifically
For You For Only $13.90/page!


order now

            Los
seres humanos consumimos productos transgénicos todo el tiempo incluso sin
saberlo pues en muchos casos el producto no avisa al consumidor cuando éste ha
sido modificado genéticamente. Los cultivos y productos transgénicos tienen un alto riesgo para la
sociedad y el medio ambiente por lo cual deberían ser retirados del mercado.
A pesar de esto, han sido bien aceptados por los consumidores porque los
científicos y cultivadores no sacan a la luz los resultados negativos encontrados
a través del tiempo. El objetivo de este ensayo es informar a la población
sobre la negativa de los transgénicos en el aspecto biológico y demostrar
también argumentos en los cuales a pesar de mostrar ser mejores en comparación
con los cultivos tradicionales, estos no lo son. Se utilizarán argumentos
científicos y ecologistas para destacar los efectos de estos cultivos sobre
otros y poder así comparar lo dicho por científicos genéticos y la realidad de
estos cultivos los cuales son en su mayoría negativos.

Antecedentes

La historia de los transgénicos
inicia en 1973, cuando un grupo de científicos estadounidenses logran
transferir genes de una bacteria a otra de distinta especie. Sin embargo en
1983 en un laboratorio europeo se crea la primera planta transgénica, un tabaco
el cual era resistente al antibiótico canamicina. En 1996,
después de largo tiempo de experimentación y pruebas genéticas, se cosecha en
Estados Unidos los primeros cultivos con transgénicos de la empresa TOMATE FLAV
SABOR, ellos aludían al mejoramiento del sabor y una duración más prolongada, después salió al
mercado la soja transgénica y años después se aplicó esta tecnología en el maíz. A partir
de esto se inicia un crecimiento acelerado de este tipo de cultivos debido a su
gran apertura en el ámbito comercial. Las empresas dedicadas al cultivo y
cosecha de productos transgénicos empezaron a tener gran aumento de sus
ingresos y menos gastos debido a la disminución en el uso de herbicidas,
insecticidas y otros químicos de cuidado vegetal.

            El
uso de cultivos transgénicos se empezó a dispersar en todo el mundo llegando
incluso a China y Argentina. La población comenzó a preferir este tipo de alimentos
genéticamente manipulados por su sabor, tamaño y duración frente a los
alimentos orgánicos. La gente ignoraba la manera con la cual estaban siendo
manipulados estos alimentos, sin saber lo que estos contenían o de donde
provenían sus genes exógenos. Ciegamente se confiaba en estos alimentos por su
apertura en los mercados del mundo, su acelerado crecimiento comercial y además
por los científicos quienes respaldaban todo el proceso de manipulación como
seguro para la planta y para el ser humano. De esta manera los cultivos
transgénicos fueron desterrando otro tipo de plantaciones llegando en el 2001 a
la alta cifra de 52.600.000 hectáreas de cultivos transgénicos,
esto solo entre EEUU, Argentina, Canadá y China. De esta cifra el 99% de los
cultivos eran propiedad de la empresa MOSANTO, empresa la cual ha tenido larga
lucha contra ecologistas y científicos quienes no apoyan la manipulación
genética de alimentos.

            La
lucha en contra de los cultivos transgénicos empezó con las primeras
intenciones de los bio-tecnólogos en manipular semillas. Cuando esto salió a la
luz se levantó un frente contra este tipo de alimentos, intentaron la
prohibición de la venta de productos de este tipo, sin embargo las grandes
multinacionales tenían a la mayoría de “expertos” a su favor. Este frente trató
de encontrar pruebas que mostraran la toxicidad de estos alimentos y los
efectos secundarios en los seres humanos, pero la población estaba cegada por
el mercado y las maravillas las cuales la genética manipulada había creado. Los
riesgos biológicos los cuales estos tendrían no eran considerados ni siquiera
las entidades de regulación de alimentos estudiaron esto.

Aspecto biológico

Los bio-tecnólogos tuvieron un arduo
trabajo y experimentación por mucho tiempo hasta llegar al producto deseado
debido a la dificultad de su trabajo. Tuvieron la necesidad de  probar con distintas bacterias, antibióticos,
químicos, e incluso utilizar muchos animales para probar los transgénicos con
ellos. Es por esta razón la cual el producto final llegó a ser algo
revolucionario debido a su resistencia a tantas cosas las cuales los cultivos
normales no lo eran y por eso duraban menos. Los cultivos transgénicos tienen
una naturaleza más fuerte contra los otros, no solo por su resistencia a
diversas plagas sino porque ya no necesitan herbicidas, insecticidas y
químicos, además su tiempo de conservación es prolongado, su sabor más intenso
y su tamaño también cambia, pues estos son más grandes.

            Para
el científico Carlos Toalas los transgénicos tienen muchos beneficios en este
ámbito biológico, el reconoce el problema de los demás cultivos en el medio
ambiente, pues estos al tener la necesidad de utilizar tantos herbicidas e
insecticidas contaminan el suelo y el aire por su composición y químicos
especiales. Pero no es el caso de los transgénicos estos al ya ser resistentes,
desde sus semillas, no necesitan la aplicación de resistentes extras a plagas,
clima, etc. Toalas nos habla de cómo estos cultivos resistentes y sobre todo
fáciles de cultivar son mejores para el cuidado del medio ambiente pues no
utilizan ningún aditivo contaminante directo para el suelo o aire.

 La agricultura, desde su aparición
ha sido un agente de gran impacto ambiental. Paisajes y ecosistemas enteros se
modificaron cuando se empezaron a cultivar las primeras variedades. Los mismos
problemas que tenemos hoy de desertificación, erosión, pérdida de suelo,
salinización, ya se producían
hace miles de años (Toalas, 2013).

 Con esta frase el también defiende el hecho en
el cual si existe algún daño ambiental este será mínimo y no sería nada
diferente a los problemas ambientales causados por los cultivos tradicionales.

            Además
de esto Alberto Payas, jefe de cultivos de la empresa Mosantos en Argentina,
nos dice lo siguiente “la
transgénesis permite acelerar la selección artificial y por tanto es nada más
que una forma rápida de mejorar los cultivos tradicionales” (Payas, 2007).
Esta adaptación es realizada de manera natural por lo cual no afecta la biodiversidad
de los cultivos tradicionales pero si los va trasformando de manera paulatina.
“No hay efectos demostrados sobre la biodiversidad. Se pueden diseñar de tal
manera que impacten menos aún en el medio ambiente que los cultivos
tradicionales” (Roberts, 1997). Roberts, como otros
científicos del área médica, defiende a los cultivos transgénicos por su
positiva en el medio ambiente y su cuidado con la biodiversidad donde son
cultivados, pues los cultivos tradicionales destruyen no solo el área donde se
encuentran sino también un amplio radio a su alrededor.

            La tecnología de estos cultivos reduce la cantidad de
herbicida necesaria para el control de malezas, maximiza la disponibilidad de
agua y nutrientes para las plantas de las variedades GM (genéticamente
modificadas) y reduce el consumo del recursos agrícolas en el campo. Todo ello
significa menos uso de maquinaria y equipo, así como menos esfuerzo para los
agricultores (GIRALDO, 2011). Giraldo en una entrevista explica la
reducción del impacto ambiental y minimización de recursos para estos cultivos
lo cual beneficia al medio ambiente y a los agricultores pues también es una
disminución a sus recursos monetarios y el uso de maquinarias las cuales
destruyen el suelo y disminuyen su reutilización.

            Por
estas y más razones la mayoría de científicos biológicos y estudiosos de
cultivos están de acuerdo en la utilización de semillas transgénicas y su
dispersión en más países, principalmente países en vías de desarrollo. Estos
países son los más dependientes de sus recursos naturales y principalmente el
suelo y sus nutrientes se han visto deteriorados debido a los cultivos
tradicionales de los cuales han subsistido desde siempre. Además están
conscientes del cuidado ambiental el cual las comunidades, principales
encargadas de la agricultura en estos países, han intentado recobrar desde la
colonización la cual trajo consigo mucho impacto para el medio ambiente con la
imposición de monocultivos. También apoyan el beneficio de los transgénicos en
países con dificultades para cultivar como son la mayoría de países de África,
donde el impacto positivo seria aun mayor pues ayudaría al suelo a potenciar
sus minerales necesarios para el cultivo de este tipo, entonces sería un beneficio
de ambos lados, pues futuros cultivos se les haría más sencilla la obtención de
nutrientes del suelo los cuales no consiguen fácilmente por la falta de agua.

            A
pesar de todos estos argumentos, la realidad vista y comprobada por los
oponentes de estos cultivos es otra. Por otro lado tenemos a los ecologistas,
activistas, científicos del ambiente y la salud, intelectuales y académicos
progresistas quienes están totalmente en contra del uso de esta clase de
cultivos.

Ecologistas, agricultores, intelectuales y académicos progresistas,
pueblos indígenas, estudiantes, biólogos, agrónomos y ciudadanos comunes y
corrientes de todos los caminos de la vida, de los más diversos rincones del
planeta sostienen que la manipulación genética presenta serias interrogantes
sociales y ecológicas, las cuales sus proponentes no han abordado de manera
apropiada, o siquiera honesta (Ruiz, 2004).

Ruiz es uno de los activistas quien
nos relata los riesgos de estos cultivos en el ámbito ambiental y biológico. El
nombra a un importante científico, Arpad Pusztai, del Rowett Research Institute
de Escocia; quien realizó una investigación de papas transgénicas y pudo
encontrar algo muy negativo, estas contenían un alto grado de nutrientes, pero
estos eran fuera de lo normal y ya no producirían un efecto positivo en sus
consumidores. Estas papas tenían 20% menos de proteínas comparadas con papas normales,
esto nos demuestra la verdad, realmente no son mejores sino solo variaba en su
color, tamaño y sabor; pero no representaban una fuente beneficiosa para nadie.

            Pero
este no es el único problema alarmante en este aspecto, también se supo un dato
en el cual para llegar a estos cultivos se experimentó con animales, suelo y
diferentes cultivos. En las primeras pruebas crearon impactos fuertes pues no
eran los resultados esperados y llegaron a producir un impacto negativo aún más
grande en comparación con cualquier cultivo tradicional. El uso de animales
para la seguridad de seres humanos fue un detonante por el cual los activistas
pongan en juicio la utilización de estos cultivos pues muchos animales
tuvieron, después de consumir estos alimentos, fallos en sus sistemas
inmunológicos, viéndose afectados órganos esenciales como hígado, testículos y
cerebro. Esto lo demostró Pusztai es un experimento con ratas, donde también
existieron algunas con problemas digestivos los cuales podrían ser síntomas
precursores del cáncer. Las multinacionales más importantes de transgénicos
quisieron callar esta investigación aludiendo que este experimento no fue
realizado con  transgénicos finales sino
con pruebas previas a los mismos.

            Sin embargo después salieron a la luz más científicos
quienes apoyaron a Pusztai y sacaron a la luz sus propias investigaciones donde
obtuvieron resultados similares, entonces formaron el Grupo de Ciencia
Independiente donde la tesis esencial era: “No se ha demostrado que los
transgénicos sean seguros. Animales de laboratorio alimentados con estos transgénicos
han desarrollado deformidades severas”. Además de esto demostraron en 2001 la creación “accidental” de un virus
letal para el ratón en el curso de un experimento aparentemente inocente.  Como esto, seguían saliendo a la luz más
pruebas del maltrato de estos animales en el proceso de modificación genética y
además la alteración de sus sistemas y órganos. Otro grave problema el cual
estos científicos lograron exponer fue el hecho en el cual estas técnicas
nuevas permitían crear en el laboratorio, en cuestión de minutos, millones de
virus que nunca habían existido antes. Los virus, bacterias y su material
genético, causantes de enfermedades, constituyen los principales materiales y
herramientas de la ingeniería genética, así como de la fabricación planificada
de armas biológicas. Esto supone un riesgo a la humanidad y pone en alerta de
la utilización de esto en manos de cualquier persona con acceso a estos métodos,
y no solo eso también las naciones podrían empezar una guerra por obtener estas
armas a toda costa e incluso crear unas aún más potentes.

            “Los productos transgénicos
pueden alterar el ecosistema al afectar a las especies naturales” (Mulet, 2017). Mulet es un doctor
en Bioquímica y Biología Molecular quien nos brinda también aspectos en
contra de los cultivos genéticamente modificados, como podemos observar él
estipula el efecto negativo en las especies naturales, pues al contrario de lo estipulado
en los argumentos a favor de estos cultivos, el requisito esencial para el
éxito de las especies transgénicas es no hibridarse con especies silvestres
porque esto daría paso a especies débiles y sin ninguna eficiencia, además el
argumento del proceso de hibridación con especies naturales queda aún más en
falso cuando quedó demostrado por estos científicos los siguiente: las semillas
transgénicas no pueden ser reutilizadas pues la segunda generación será más débil
y así sucesivamente. Junto a estos aspectos también sale otra cuestión, el
despojo de la biodiversidad de las especies de plantas nativas, pues la
selección natural irá, cada vez más, rechazando a las especies más débiles las
cuales serían las tradicionales y las transgénicas irían ganando mayor espacio.
“Por la vía de la polinización cruzada suponen una fuente de
contaminación genética.” (Ecologistas en Acción, 2014),  al no poder hibridarse de manera efectiva, se
causa un efecto negativo en el gen de los transgénicos pues en la polinización
por ejemplo el gen natural de otras especies será contaminado causando daños al
cultivo, debilitándolo y provocando su destrucción.

            Citando el
informe de 2004 de la Comisión Europea,

“En las variedades
transgénicas se ha detectado la existencia de mutaciones, reordenaciones
genómicas, supresión de ADN o aparición de secuencias genéticas nuevas no
intencionadas, que pueden dar lugar a efectos totalmente imprevistos
(potencialmente dañinos) no considerados en el momento de su evaluación.”

Esto nos pone a pensar mucho en si realmente sabemos el
producto el cual estamos consumiendo y si este nos podría causar efectos
secundarios graves en nuestro sistema como en el caso de las ratas.

            Los ecologistas
han luchado fuertemente para poder tomar como ejemplo a la política de Alemania
donde los costes derivados de la contaminación genética deben ser asumidos por
los agricultores quienes decidieron tener cultivos transgénicos. Esto en otros
países como EEUU no ocurre pues las plantaciones contaminadas son descartadas y
los cultivadores tradicionales tienen la obligación de asumir los costos de los
lotes perdidos debido a esto. “La introducción de cultivos transgénicos en los
lugares de origen de los cultivos (los denominados centros de biodiversidad
agrícola del mundo, como México para el maíz), ha producido ya problemas
preocupantes de contaminación que amenazan la agrobiodiversidad.” (Ecologistas
en Acción, 2014).
Debido a estos problemas, agricultores tradicionales han sufrido sustanciosas
pérdidas de hasta 350.000 $ por año. Estos problemas no solo afectan el
bolsillo de los agricultores quienes decidieron mantener sus cultivos
tradicionales o ecológicos sino también un impacto al ecosistema natural de
estas especies y también un impacto a la agricultura nativa de cada nación.

Conclusión

La mayoría de la población aceptó en un principio los cultivos
transgénicos por ser “mejores” a los cultivos tradicionales pues mostraban una
perspectiva únicamente positiva para el ser humano  y la biodiversidad, sin embargo a través de
la historia y las investigaciones se ha podido demostrar la falsedad de esto. Debido
a esto podemos dar por demostrado los altos riesgos en la sociedad y en la
biodiversidad.

            Los
científicos a favor de este cultivo no han tomado en cuenta los efectos
secundarios de estos cultivos y han incluso cambiado los resultados para así no
admitir la realidad donde los cultivos transgénicos son casi iguales o incluso
más negativos en comparación con otros tipos de cultivos. Como pudimos ver
anteriormente, estos cultivos traen consigo graves efectos secundarios, como
los vistos en las ratas, por lo tanto también suponen un riego para el ser
humano. Los ecologistas han mostrado su lucha en contra desde el inicio porque
ellos se dieron cuenta de los riesgos de éstos para la población y no están de
acuerdo bajo ninguna circunstancia la libre comercialización de los mismos.

            A pesar de
mostrar mejores rasgos en contraposición a los cultivos tradicionales y
ecológicos, estos son solo por fuera pues al tener su ADN modificado estos
podrían producir rasgos involuntarios y como no son investigados no se sabe los
efectos los cuales podrían causar en el consumidor. Por todas estas razones los
cultivos transgénicos no son un beneficio para la sociedad al contrario es una
negativa de la cual el consumidor no está consciente.

            Se recomienda
a la población tener un mayor cuidado en su alimentación para así verificar y
evitar el consumo de productos transgénicos, los cuales como pudimos observar
por medio de este ensayo no contribuyen nada positivo ni al ser humano ni al
ambiente, al contrario son peligrosos y pueden causar daños similares a los
producidos en los animales de investigación. También se insta a la audiencia a
informarse más sobre esto y poner cartas sobre el asunto pues es un tema el
cual aqueja a todo el mundo.

x

Hi!
I'm Simon!

Would you like to get a custom essay? How about receiving a customized one?

Check it out